Lideró Soundgarden, banda del mismo calibre e influencia que Nirvana o Pearl Jam, por lo que su inexplicable muerte es ahora lamentada en todo el mundo. Cómo un hombre que temió a la calle pudo enfrentarse a miles de fans.

Escribió: Sharon Neyra

People.com

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Cuando Chris Cornell  tenía 14 años, dos sucesos marcaron su vida: el divorcio de sus padres y su matrimonio con las drogas.

Ambas situaciones golpearon al joven que ya tocaba piano en su natal Seatle, la cuna del grunge, y escuchaba con pasión a The Beatles. Ambas pasiones provocaron que  sufriera de una fuerte depresión y agorafobia, un salvaje temor a los espacios abiertos   y a la gente.

De esta forma, Chris – y sus profundos ojos azules – solo vivían para ver su habitación. El músico aficionado vivía aislado y casi poco salía de casa. Fue tan severa su situación que llegó a encerrarse por un año.

“Hubo dos años en los que estuve más o menos agorafóbico y no lidié con nadie, no hablé con nadie, no tuve ningún amigo. Todos los amigos que tenía todavía estaban hechos polvo con las drogas y eran personas con las que realmente no tenía nada en común”, comentó Cornell en una revista Rolling Stone en 1994.

Pero aquellos años no fueron tan malos, su relación con la música se volvió más estrecha y le ayudó a superarse, Cornell pudo aprender a tocar nuevos instrumentos como la batería y la guitarra.

Ataque masivo

Poco a poco, Chris empezó a sanar sus penas, a superar sus fobias y temores. La música lo ayudó.  A los 20 años decidió dejar el instituto y se dedicó a ser baterista en diversos grupos, mientras era empleado de cocina. Su primer trabajo fue en una empresa mayorista de mariscos y, tiempo después, fue chef en el restaurante de comida de mar, Ray’s Boathouse en su natal Seatle.

Conoció a Kim Thayil y Hiro Yamamoto, mientras postulaba a varias bandas para ser baterista, y formó Soundgarden en 1984, grupo de grunge en el cual se convertiría en el vocalista principal y baterista. La trascendencia de la banda es innegable. Su primer contrato con una disquera fue por solo US$ 20 mil. Aunque luego otras casas discográficas admitían de su talento protagonizando sonadas disputas.

La agorafobia de Chris había desaparecido para dar lugar a conciertos en diversos lugares del planeta (en el 2014 tocaron en Lima) frente a miles de fanáticos. El miedo y la timidez eran un disco gris de su pasado.

“Black Hole Sun” es el himno de la banda, es la más popular y existen más de 50 covers.

Cornell mientras estaba en Soundgarden grabó 12 discos y recibió reconocimientos, como dos Grammys.

 

El guapo, el romántico

Chris nació en 1964. Siempre fue lindo. Alto, cabello castaño, desaliñado, ojos azules y un cuerpo esculpido. Era una estrella de rock que se asemejaba a un modelo de pasarela.

“Eres un ángel y una leona. La perfecta esposa y la perfecta madre. Te amo”, le escribió a su Vicky Karayiannis, su guapa esposa en su último día de la madre. Era un romántico. Se casaron en 2004 y tuvieron a dos de los tres hijos de Cornell. Un año antes, ella lo ayudó a salir de su nueva recaída con las drogas.

Por aquella época, Cornell ha había dejado Soundgarden y había formado Audioslave, otra increíble banda con un gran soporte musical.

El 6 de mayo de 2005, el grupo realizó un gran concierto en La Habana. Tras esto, se convirtió en la primera banda de rock en dar un concierto durante el régimen de Fidel Castro. Alrededor de unos 50 mil individuos asistieron. Nadie pensó que se iba a llenar todo el lugar.

“Con suerte, este concierto servirá para abrir las barreras musicales entre nuestros países”, comentó el cantante Chris Cornell luego de acabar el show.

Treinta millones discos más tarde decidieron separarse en el 2007.

Camino al final    

Soundgarden se volvió a reunir en el 2010. Un mensaje de Twitter de madrugada despertó a los viejos fans y a los nuevos, que empezaron a aparecer. Las giras fueron intensas sobre todo en Estados Unidos.

El 17 de mayo, el cuerpo de Cornell fue encontrado en la habitación de su hotel en Detroit, donde se encontraba de gira por el regreso de Soundgarden.

La noche anterior, para cerrar con broche de oro lo que fue su último recital, tocó “In My Time of Dying”, una de las canciones más icónicas de Led Zeppelin, que en español se llama “En la Hora de mi Muerte”.

Después del concierto, Chris se dirigía a su habitación de hotel. Uno de sus compañeros, justo antes de salir a tocar, presentía que algo andaba mal.

Más de la medianoche, una encrucijada persistía en la esposa de Cornell. Karayiannis llamó urgente a un integrante de la banda para pedir que vaya a ver al cantante a su cuarto.

Tocaron la puerta sin recibir respuesta. Esperaron un momento, luego abrieron la puerta con llave y encontraron a aquel hombre de ojos hipnotizantes y rizo perfecto tirado en el piso del baño. Trataron de salvarlo, pero la  vida de Chris Cornell ya se había esfumado.

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