Periodista de profesión y en acción. Conductora de Primera Noticia y Más mundo.  Alicia Retto se confiesa como bailarina y como una mujer capaz de explorar en el pasado hasta llegar a su padre, un héroe.

Texto: Stephanie Ucañán Rodríguez
Correo: stephanierominaur@gmail.com

Con una seguridad que parece una etiqueta en su vida, cinco meses de casada y la trilogía de Cincuenta Sombras de Grey aún inconclusa. Así está Alicia Reto.

Su departamento está en Miraflores,  en una avenida transitada. Es el sexto piso y Alicia, que es periodista a tiempo completo, además de lectora, presentadora y un exagerado etcétera, se alista para una esperada primavera.

Alicia Retto va adaptándose y explorando una nueva etapa de su vida, su vida de casada. En la mesa central de su sala se puede apreciar una fotografía de la reciente pareja en un día soleado y una sonrisa emboza el rosto de Alicia al mencionar su relación.

Ella está lejos de ser la típica esposa de un abogado, seriay reflexiva. Alicia es extrovertida y siempre lo fue.

Cuando estaba en la escuela nunca le tuvo miedo a hablar en público, y siempre que podía estaba dispuesta a hacerlo, por esta razón sus amigas ya la relacionaban a la televisión o los medios.Alicia recuerda todo eso con un especial brillo en los ojos, de quien evoca alguna hermosa escena.

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Fotografía: Jiordy Arrelucea

Con esa misma mirada, está convencida también de que en algún momento de su vida las comunicaciones se vieron muy lejos de su futuro, de su destino.

“Llevé clases de  ballet desde los 5 hasta los 10 años, de hecho quise irme a Nueva York a estudiar danza, fue la única vez que se me ocurrió hacer algo distinto que el periodismo”, recuerda.

Pero a veces hay sueños que no se cumplen. La madre de Alicia se opuso a la bailarina. La delicadeza del ballet la ha remplazado por la práctica de zumba. “Me encanta ya que me recarga de buena energía”.

Mi yo periodista

El 26 de enero de 1983, el periodista Willy Retto del diario El Observador,falleció en la masacre de Uchuraccay – Ayacucho, junto a otros siete periodistas. Muchas de las fotografías que evidencian el suceso, fueron tomadas por él.

“Cuando pasó lo de mi papá, mi mamá tenía seis meses de embarazo y yo nací tres meses después, por ende yo no pude conocer a mi papá, él nunca supo que yo sería periodista”.“Yo conozco a mi papá sólo en fotografías”,

En su casa siempre hubo muchos periodistas, su abuelo es periodista también. Y entre amigos de sus padres, y familia; siempre estuvo escrita su futura profesión.

Actualmente se encuentra desarrollando una investigación del caso Uchuraccay. Su fin es convertir ese repaso por el pasado y la vida de su padre en un libro.

“Estoy en busca de nuevos elementos, variaciones, entrevistas, estoy en la recopilación todavía, pero sí, podría ser mi primera publicación”, menciona con firmeza.

En la cancha televisiva

“En un principio, ni mi abuelo ni mi mamá estuvieron de acuerdo con que yo sea periodista (sobre todo por lo ocurrido con mi papá). Ellos querían que yo estudie medicina”.

Pero Alicia no lo hubiera logrado. “Siendo sincera si yo veo una herida o sangre me desmayo o me quedo en shock- ríe-. Yo les dije que no era lo que me gustaba hacer”.

Desde el colegio había escrito historias.Y si nunca pudo culminar un diario fue porque su imaginación no se lo permitió. Prefería soñar con finales distintos a la realidad y no limitarse al día a día.

Su familia tenía que terminar por aceptar y así fue, en la universidad terminó por perfeccionar y afianzar su desde hace mucho pasión periodística.

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Fotografía: Jiordy Arrelucea

Primero en el Circuito Universitario de Televisión (CUT), luego Frecuencia Latina, Tv Perú y hoy, ATV. El CUT fue el iniciador, eran prácticas asociadas a la misma universidad, allí se desempeñó como reportera haciendo calle cada día durante el cuarto ciclo de su carrera.

“Más adelante cuando ya trabajaba en medios, me encontré muchas veces cubriendo comisiones con mi propio abuelo. Definitivamente aprendí también mucho de su experiencia”

En el 2004 culminó sus estudios universitarios.

“Ya tengo 10 años en el periodismo pero creo que aún me falta mucho más, tengo muchas proyecciones. Espero, que se me siga dando la oportunidad de hacer lo que yo sé que puedo”.

Confesiones de cierre

“Yo creo que no mido el peligro”, confiesa. Alicia ha estado cerca de guerra de piedras, bombas lacrimógenas y balaceras. Próxima al lugar que todos querían evitar y corriendo, pero sin temor.

“Afortunadamente nunca me ha pasado nada, será mi santo padre que me protege, supongo”.

Es una aventurera de corazón. Alguna vez fue mochilera y junto con sus amigos viajaron dentro del país en busca de otra de sus dominantes pasiones, la adrenalina.

En parte fue ese espíritu el que la motivo a seguir el periodismo. En los años 80 cuando Alicia era niña y cursaba la primaria, veía en la televisión a los periodistas que se internaban en la selva en busca de terroristas y se veía haciendo lo mismo. Esos fueron los inicios de una gran pasión. Esa pasión que la lleva al pasado junto a su padre y la mantiene en el presente junto a sus sueños.

 

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