Mientras el mundo se rendía a las inacabables medallas de Michael Phelps, una nadadora hacía su propio camino. Se llama Katie Ledecky y solo compite contra ella misma.

Texto: Alison Romero

Katie Ledecky solo compite contra Katie Ledecky. A sus 19 años, la nadadora estadounidense ha batido 13 récords mundiales y ganado seis medallas en su camino por los Juegos Olímpicos (cuatro de oro y una de plata en Río). Superó su propia marca de 800 metros de 8:06.68 a 8:04.79, el último 12 de agosto, con una ventaja de casi 13 segundos sobre sus rivales. Cuenta con los cuatro mejores tiempos de la historia en estilo libre. Es campeona en los 200 metros, pese a haber comenzado a competir hace un año y ha cautivado al público al ganar las preseas doradas en los 200, 400 y 800 metros en estas Olimpiadas. La única nadadora que lo había conseguido fue su compatriota Debbie Meyer, pero en 1968.

Vive en un exclusivo suburbio de Bethesda entre las fronteras de Washington, Maryland y Virginia. Escapa del estereotipo que se tiene de los fenómenos del deporte: no pertenece a la clase media baja, ni tiene algún conflicto interno por resolver. No, ella se muestra muy tranquila en las competiciones y ha resultado ser una bendición para la natación y para Estados Unidos, logrando impresionar a más de uno debido a que su fisionomía es como la de cualquier otra. No es la más alta, ni la más fuerte, pero en el agua sí que es la más rápida.

Katie es conocida ahora como la reina de la natación.

La construcción de la leyenda

Katie empezó a nadar a los 6 años mientras practicaba otros deportes como el fútbol y el baloncesto. También hacia algo de danza. Pero fue por su hermano Michael que se dedicó a esta disciplina.

En ese entonces, él quería unirse a un equipo de natación y Ledecky, como hermana menor, quiso entrar también. “Nadé con mi hermano de principio a fin y siempre lo seguía a la piscina. Quería estar en el mismo grupo en todo”, contó la joven a WBUR el año pasado.

“Siempre disfruté nadar con él y pienso que es así como verdaderamente encontré mi amor por el deporte. Si no hubiera tenido a mi hermano nadando conmigo, no sé si es que lo habría amado tanto como lo hice y como lo sigo haciendo”. Por supuesto, no le tomó mucho tiempo vencer a su hermano, a pesar de la diferencia de tres años.

A los 13 años, durante una competición, el ‘speaker’ la presentó diciendo que estaba seguro de que la veríamos en los Juegos Olímpicos.

Carrera competitiva internacional

En 2012, se presentó en los ‘Trials’ Olímpicos de Estados Unidos, donde fue la nadadora más joven del encuentro. Rápidamente, tuvo lugar en el futuro de la natación norteamericana tras triunfar en los 800 metros libres, quedar tercera en los 400 y novena en los 200.

Ese mismo año hizo historia. En Londres 2012, con tan solo 15 años, la pequeña Kathleen asombró al mundo al ganar una presea dorada en los 800 metros con 8:14.63, el segundo registro más rápido de todos los tiempos y un récord estadounidense. Desde entonces, Ledecky es imparable y no ha dejado de obtener distinciones. Cuando entra al agua es otra… una chica fuera de serie.

Las medallas de oro vinieron por sí solas; tanto en el Mundial de Barcelona del 2013 cuando ganó cuatro preseas y en el de Kazán se consagró. Ganó en las modalidades de 200, 400, 800, 4×200 y 1,500, con récord del mundo en el último (15:25.48). Nunca nadie había ganado en todas las pruebas juntas, ni hombres, ni mujeres. Es la primera en la historia que logra ganar pruebas de velocidad, de medio fondo y fondo.

Resulta increíble ver cómo se desplaza en el agua, como si se apoyara en una tabla de surf, como si tuviera una cola de sirena que no se preocupa por mover, mientras que con las manos, cuales remos, se apoya para llegar a la meta. Utiliza una técnica casi perfecta.

Los logros en Río 2016 y próximos objetivos

La nadadora sobrehumana terminó su paso por los JJ.OO. de Río con cuatro medallas de oro, una de plata y dos récords mundiales. Pero los reflectores estaban puestos en Michael Phelps. Durante las competiciones se habló de una disputa por nombrar a la mejor nadadora del mundo entre ella y Katinka Hosszú. La húngara quedó muy cerca, con tres medallas de oro y una de plata.

Preguntada por su decisión de retrasar su salto al profesionalismo, debido a su ingreso a la universidad, ella remarcó que solo tiene 19 años. “No siento que yo sea más que mis compañeros, mis entrenadores, mis amigos y mi familia. Por supuesto, quiero ser algún día profesional pero primero quiero formarme”, comentó.

Ledecky es, desde Londres 2012, una leyenda, pero una que todavía se está construyendo y que se supera en cada pugna. Muchos la nombran como la nadadora estrella, la nueva ‘Phelps’. Habrá que esperar.

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