Las máscaras no son una casualidad entre sus miembros que nacieron escondiendo sus rostros en 1995. Su aparición en un pueblo religioso los condenó.

Mariana Gutierrez Caballero

Fotografía: ahoranoticias.cl

Fotografía: ahoranoticias.cl

Cada que la banda Slipknot se alista para subir a un escenario, huelen un cuervo muerto que tienen guardado dentro de un frasco. Siempre lo cargan con ellos. No dudan ni siquiera en darle otra probada, incluso durante el show. Lo han hecho, lo hacen y al parecer… siempre lo harán.

La banda comentó que a veces consideran que sus fans son mucho más hardcores que ellos. En las tocadas les ha pasado que sus admiradores, al ya saber del animal muerto que portan, alguna vez les han pedido que lo muestren. Como si eso fuese poco, alguien del público incluso sería capaz de hasta devorar el ave dejando a la agrupación sin su difunto y fiel compañero.

Nunca vamos a encontrar que el grupo vaya a tocar sin usar sus reconocidas máscaras. Joey Jordison, el ex baterista, en una entrevista afirmó que si bien forma parte de la identidad de la banda es completamente difícil presentarse de aquel modo. No son cuestiones de gusto o el qué dirán. No, eso es lo de menos, a ellos les encanta. El problema gira en torno a la comodidad, pues como Joey dice: “es como estar encerrado en el infierno”.

Si el ex baterista de esta banda lo confiesa es por una simple razón. En sus performances agitan la cabeza -y la melena, si es que la tienen-, saltan, caminan, corren, sudan, la euforia y la emoción es grande. Los mareos vienen y van.

Declararon que en sus tours,  ellos nunca lavarían sus mascarillas. Todos los artistas tienen su fuente de inspiración. Para ellos, lo que los mantiene es usar aquellos accesorios tal cual. Con su terrible olor a sudor, no importa si tienen escupitajos, o restos de vómito. No importa; para ellos es de gran relevancia conservarlas de aquel modo aunque Fehn, el percursionista, ya se ha quejado. Dice ya no poder tolerar aquel detalle.

 

¿Por qué usar máscaras?

 

Slipknot nació un 31 de octubre de 1995. Nunca una fecha  tan negra, fue tan ideal. En estos 21 años han sido nominados nueve veces al Grammy y lo ganaron en el 2006 por el mejor show de metal.

Las máscaras son su sello. Sabemos que son nueve distintas caretas. Una más fea o terrorífica que la otra, pero con un significado de fondo. En efecto. Slipknot no lleva ese complemento por querer asustar o por un factor de temática como es el caso de otros músicos del género metal.

Los integrantes de Slipknot empezaron sus primeras canciones en Des Moines, Iowa. Por ironía y casualidad el pueblo significa “de los monjes”. Se trata de una pequeña ciudad de poco más de 200 mil habitantes, que viven bajo las reglas de la fe, un pueblo extremadamente religioso. Es por que los miembros de la banda se vieron empujados a llevar su vida al anonimato, a esconder sus identidades por no querer ser calificados de “satánicos” y además, porque la música que hacían en donde vivían era calificada como “profana”.

Pero a estos metaleros no les importa nada. Todo partió desde su primera presentación en un día de brujas. Fehn, que también es el clown de la banda revela que al inicio “todos nos preguntábamos cómo nos vestiríamos. Yo dije que usaría mi máscara de payaso”, otro miembro afirmó que no era posible que él fuese el único que salga con una “estúpida máscara”. Entonces fue así como se convirtieron en lo que son y por lo que son –además de su música- reconocidos mundialmente.

Soldados de metal en Lima

Cuanto en julio de este año, la banda nu metal confirmó su presentación en Lima, la comunidad metal peruana se dividió entre la alegría y las críticas. Al margen del debate que se extendió en redes sociales, el 18 de octubre se presentarán en el Estadio Nacional

No lo harán solos, pues se trata de un festival en el que estarán acompañados de otros grupos. Desde Argentina llega A.N.I.M.A.L., como una de las principales artista soporte de su presentación, mientras que representando al Perú estarán Por Hablar, y Contracara.

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